AMIGO: Eh, Teleoperador, tío, qué pasa, cuánto tiempo.
TELEOPERADOR (TO): Hola, qué tal. Perdona si llego tarde.
AMIGO: Tranquilo, acabo de llegar. ¿Una cañita?
TO: Venga. Uf, qué calor.
AMIGO: Ya te digo, esta mañana... ¡Bueno, espera, que se me olvida! ¿Qué tal tu moratón?
TO: ¿Mi...? Ah, el porrazo. Bien, bien. Ya casi no duele, sólo es la marca pero se está yendo. ¿Quién te lo ha contado?
AMIGO: Coño, tú mismo. En el blog.
TO: Ah, no sabía que me leías, como nunca veo un comentario tuyo...
AMIGO: Sí, sí. Bueno, ¡qué risa cuando vi lo del blog del porrazo! Es que eres la hostia, tronco. Te sacude la pasma y abres un blog... Te cagas.
TO: Bueno, es una forma de protesta más, así se entera más gente que si pongo una denuncia que, además, no iba a servir para nada porque ni siquiera sé quién me dio. Bueno, ¿qué tal Ana?
AMIGO: ¿Eh? Bien, bien... Je, je. Si es que eres la polla... Haciéndote una foto diaria...
TO: Eh... Sí, bueno, ya queda poco para que se acabe. ¿Qué tal en el curro?
AMIGO: Bien, de puta madre... Je, je. Y oye, que me las he visto todas, todas las fotos.
TO: ¿Sí? Bueno, tampoco es que sean muy diferentes, ¿no?, sólo es un hematom...
AMIGO: Déjame verlo.
TO: (Suspiro) Pero si ya lo has visto en el blog.
AMIGO: Ya, coño, pero para verlo de verdad...
TO: Pero si es lo mismo. No es más que un cardenal.
AMIGO: Bah, joder, si ya lo ha visto todo el mundo. Déjame verlo.
TO: Pero, tronco, de verdad, que sólo es un golpe, que no es David Bisbal.
AMIGO: ¡Venga, hombre, déjame verlo!
TO: (Suspiro) Está bieeen...

AMIGO: Puaj, joder, tío, qué asco.